Cómo solucionar el síndrome del emprendedor frustrado

Emprender siempre es una aventura que puede traerte alegrías y disgustos a partes iguales. Cuando alguien se lanza a emprender cuenta con el apoyo de sus seres más allegados, pero en el momento que ocurre un problema (o varios), la persona se viene abajo. Entonces el emprendedor se ve solo, enfrentándose a los contratiempos sin ayuda.

El emprendedor frustrado es aquella persona que ha iniciado un negocio, lucha por sus ideas, y aun así no consigue ver los resultados. No alcanzar las metas propuestas, en cualquier ámbito de la vida, conlleva frustración, y en el mundo empresarial no iba a ser menos. Si alguna vez te has visto en esta tesitura, o si la estás padeciendo actualmente, no sufras. Es compresible que lo que antes te podía exigir un jefe te lo tengas que exigir a ti mismo, y si algo no sale como esperabas provoque tu frustración. Sin embargo, si te afecta más de lo normal puedes llegar a bloquearte.

Y no hablamos únicamente del caso de un emprendedor que no llega a los objetivos marcados, existen otros tipos de frustraciones entre empresarios. Hay emprendedores que, motivados por sacar adelante sus propuestas,  se ven colapsados por el exceso de información recibida. Estas personas buscan ideas para su proyecto, se apoyan en consejos de terceros, libros, experiencias en Internet, informes… Todo este cúmulo puede generar dudas, frenar la creatividad y las ganas de emprender, lo que se traduce en frustración.

Para solventar la frustración tenemos que tener claro que no siempre tiene que ver el resultado de un proyecto con la valía profesional de una persona. Todos cometemos errores y hay que aprender de ellos. Si los resultados no son los que tenías en mente,  acéptalo de la mejor manera posible, y,  si se puede, busca soluciones adecuadas. En el caso contrario, replantéate la situación o toma otra dirección. Estar en contacto con otros emprendedores, como en los espacios de coworking, te servirá de gran ayuda para desahogarte. Compartir tu experiencia con otros puede ser un buen remedio a los problemas. También sentirte comprendido subirá tu autoestima y encontrarás la salida antes de tiempo.

La clave para seguir adelante es esta: Pasión, Paciencia y Perseverancia, las tres “P” del emprendedor. Esta sugerencia no sólo sirve para quien está montando una empresa, también es aplicable a cualquier persona que se está iniciando en el mundo laboral. El éxito de la noche a la mañana solo lo consiguieron los concursantes de la primera edición de ‘Operación Triunfo’. Aunque tu entorno pueda desanimarte con frases típicas como “¿Por qué no lo dejas?”, no tires la toalla tan pronto. Sé consciente de que hay muchas carreras que son de fondo, y cuesta un poco más alcanzar la meta. Mientras llegas puedes ir aprendiendo, mejorando, y disfrutando de las cosas buenas que te esperan por el camino.

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